Quiero contarles una experiencia muy cachonda que tuve con mi esposa. tiene treinta años, pelo obscuro y largo, es muy guapa y tiene un cuerpo que me pone muy caliente sólo de pensar en ello. nuestra vida sexual es excelente y nos gusta coger como locos y ver fotos pornos, compartiendo fantasías. un... día yo estaba pensando en ella y mi fantasía de verla cogiendo un grupo de hombres, cuando decidí a poner en acción un plan especial.

le hablé por teléfono desde mi oficina y le dije que la quisiera llevar a una cita por la tarde y que se pusiera su vestido negro. ese vestido es mi preferido por como se acentúa su cuerpazo, ensañando sus piernas largas y bonitas y su busto amplio. ella sabe muy bien que si le pido que se ponga ése, quiere decir que tengo muchas ganas de cogerla.

sabiendo que yo tenía algo planeado, sólo me dijo ""bueno, te espero aquí a las siete"". a las siete en punto pasé por ella, tan excitado estaba yo de empezar la aventura. ella salió de la casa, una visión de belleza con el vestido apretando ese cuerpo que me fascina. le dí un beso largo y caliente, agarrando las nalgas perfectas que tiene y presionándola con mi pelvis para confirmar mis intenciones.

nos subimos al coche y nos fuimos hacia el centro.

poco después llegamos al club de strippers donde fuimos una vez para ver que hacen adentro. reconociendo el lugar, ella se puso roja de excitación al pensar en como disfrutamos la primera vez allá y como le dí la verga esa noche después de haber compartido unas fantasías.

no me dijo nada, sólo sonrió, me agarró de la mano y me la dejó llevar adentro.

entramos el bar y pagamos la entrada a una chavita presumiendo las tetas enormes y firmes que apenas quedaban abajo de su playerita.. ví unos tipos echandole una mirada de antojo a mi esposa y la llevé orgullosamente a unos asientos hasta atrás.

sonriendo, pensé ""¡sí, vamos a tener una noche de placeres inolvidables!""

la música estaba fuerte, un ritmo de ""disco"" acompañando la guerita que estaba ""bailando"" enfrente de unos chavos, mostrándoles sus tetas mientras gritaban su aprobación. el bar estaba llena, casi de puros hombres pero había unas chavas con sus novios y un grupo de lesbianas.

sentimos la excitación en el aire luego luego y pedimos unos tragos para saludar la noche que nos esperaba.

pasamos un rato en nuestro rincón, tomando unos tequilas y comentando acerca de cada stripper. ""tiene tetas grandes, ¿te gustan verdad?"" me preguntó ella, cuando una guera salió. ""sí"" le respondí, ""pero me gustan más las de aquella muchacha"" y le señalé a una morenita que estaba bailando en una cabina privado para un tipo sentado ahí.

sólo alcanzamos a ver la cabeza del tipo, pero claramente vimos la chava metiendo un par de tetas grandes, con pezones obscuros y largos en la cara del hombre. se volvió y le presentó en la cara su trasero, metiendo sus dedos en la panocha peluda que tenía. pensé que ví al tipo metiendo la lengua y sentí la sangre engordando mi verga.

mi esposa puso su mano encima de mi verga, sintiendo la forma y me besó la oreja, susurrando ""¿se te antoja?"". le besé el cuello y le dije ""sabes muy bien que quiero que entremos tu y yo con una de las chavas, y ella me parece muy bien"". ""mmmm, ¿que quieres que hagamos adentro con ella?"" ví que se estaba poniendo roja, tan caliente que estaba y le expliqué como me gustaría lamer la panocha de la chava mientras mi esposa me chupara.

empezamos a platicar de todo lo que haríamos con ella y me esposa abrió las piernas invitándome a tocarla más.

pensé que ví los pelitos de su panochita y subí la mano para ver. sentí su rayita empapada y tenía mi respuesta. encontré su clítoris enchada y empecé a sobarlo. moviendo sus caderas con el ritmo de la música, tenía sus piernas abiertas y el vestido hasta arriba.

noté una expresión de excitatión aun más intenso en sus ojos y me dí cuenta de tres hombres en una mesa que nos estaban viendo. tenían una vista perfecta de la dulce panocha de mi querida y mis dedos entrándola. los ví y sabía que los tres tenían las vergas durisimas y calientes. mi esposa los estaba viendo mientras me cogía la mano y obviamente le gustó.

me vió y sonrió. quitándome la mano, se levantó y se fue directamente hasta la morenita que estabamos viendo hace rato. platicó con ella y regresó sonriendo. me dijo ""espérame aquí"" y se fue al baño. regresando a nuestra mesa me tocó la verga, metió su lengua en mi boca y me dijo ""sígueme"" y agarrando mi mano, me llevó por una puerta hasta el interior del hotel.

subimos al elevador sin decir nada y llegamos al quinto piso donde me llevó hasta una puerta. sin tocar, abrimos la puerta y entramos.

la escena que encontramos era directamente de una fantasía, con la morenita de abajo bailando encima de una mesa en un show privado para tres tipos alrededor de la mesa.

estaba completamente desnuda y estaba gimiendo mientras un tipo la penetraba con sus dedos. los tres empezaron a ver a mi guapa cuando ella y yo nos sentamos en un sillón. la empecé a besar y sobar los senos por encima del vestido, sintiendo sus enormes pezones durisimos. ya calientisima, ella levantó su vestido y, enseñando a todos su mojada panocha, empezó a frotar su clítoris.

saqué sus tetas tan perfectas y las estaba mamando con mucho gusto. los demás vinieron a nuestro lado, la morena arodillada entre mis piernas, con uno de los muchachos ya lamiendo su panocha por atrás, los otros dos enfrente de mi esposa, sus vergas visiblemente duras abajo de sus pantalones. uno de ellos agarró un teta y la chupaba y la apretaba.

el otro, un tipo alto con unos manos enormes, no aguantó más y metió uno de sus dedotes en ella y la cogía con él.

la chava entre mis piernas estaba sobándome la verga encima de mis pantalones y apretando sus pezones grandes mientras el tipo le daba la lengua. mi esposa estaba en éxtasis ya, el tipo que la chupaba ahora también se había metido dos dedos en su rayita, juntos a los dos dedos del grandote.

entre los dos la estaban volviendo loca con cuatro dedos moviendose adentro y tocando su clítoris al mismo tiempo. sus piernas, largas y bonitas, estaban completamente abiertas y yo estaba poniéndome super excitado viendo esa panochita dulce, que me encanta tanto, estirandose para acomodar los dedos.

el tipo chupándo esas tetas buenisimas le estaba dando mucha atención a su clítoris, ya enchado y duro, con su dedo gordo. estabamos todos muy calientes ya. el primer tipo dejó de mamarla y abrió sus pantalones, dejando salir una verga muy dura y roja. viendo el liquido saliendo de la cabeza, mi esposa la agarró y la metió toda en su boca.

con muchas ganas la chupaba y él cerró los ojos!
y gritaba ""¡eso! ¡chúpame guapa! ¡ésta sí sabe chupar!""

la morena ya quería chuparme a mí y me bajó los pantalones inmediatemente. viendo a mi esposa así, yo tenía la verga a punto de explotarse y la morena me empezó a chupar y masturbar, dándome una sensación riquisima.

el tipo que la estaba lamiendo no pudo esperar más y agarró su larga verga y se la metió toda de un sólo golpe. la cogía muy fuerte y se escuchaban sus huevos pegando las nalgas de ella. yo estaba viendo con mucho gusto a mi esposa gozando la verga en su boca. entre sus piernas ví los dedos del grandote cogiéndola, mojadisimos por el jugito de ella.

le quitó sus dedos, abrió sus pantalones y dejó salir una verga impresionante. larga y guesa, estaba rojisima y bien parada, con venas por todos lados hasta la cabeza de ciruela que tenía. viéndola, mi esposa le dijó ""mételo ya , mételo"" y se movía las caderas con anticipación. la puso a la entrada de su dulce panocha y estimulaba su clítoris un ratito, provocando unos gritos de placer.

ella dejó de chupar el otro y lo agarró con la mano, masturbándolo mietras veía la cosa inmensa que la iba a penetrar. ella estaba tan mojada que la verga entró sin dificultad, estirando bien sus labios. primero despacio, él la empezó a coger bien. ella gritaba con placer y le pidió más y más. más fuerte la cogía, agarrando sus piernas y metiendo esa verga enorme hasta su limite.

yo los estaba viendo mientras la morena me tenía a punto de venirme con su experta lengua. yo veía ese miembro entrando y saliendo, fascinado de ver algo tan grande llenando esa panochita que conozco tan bien. los labios de mi guapa estaban estirados, tratando de agarrar bien esa verga venosa que tenían adentro.

la morena me empezó a chupar más fuerte y viendo mi esposa con una verga durisima en la mano y otra enorme penetrándola, sus venas mojadas por tanto liquido que salía de su hoyito, grité que iba a venirme y mi verga tiró un chorro de lechita en la cara de la morena, salpicando su pelo. con mi verga en la mano, ella también estaba teniendo un orgasmo largo y fuerte por el tipo que la estaba cogiendo tan profundamente de atrás.

todo eso fue demasiado para el grandote que gritaba que se iba a venir también y, agarrando las nalgas de mi esposa con las dos manos, le dió toda su fuerza y un con unos últimos gritos, la llenó de su leche caliente. ahora mi esposa estaba más caliente que nunca y me agarró la verga con una mano, mientras el otro tipo empezó a lamer esa panocha dulce que el grandote había dejado llena de lechita.

gimiendo como loca, señaló al grande a acercarse la verga. todavía mojada con jugos de los dos, ella la limpió con su lengua y intentó a meterla en su boca. otra vez la verga creció, las venas llenas excitando aun más a mi esposa. el tipo dejó de lamerla y metiendo su rojisimo miembro, la cogía como poseído.

la morena no quería peder la oportunidad y empezó a lamer el clítoris de mi esposa y sobar los huevos del tipo que la cogía tan duro. la mano de mi guapa ya me tenía durisimo otra vez. me puse detrás de la morena y su mojadisima panocha me tragó la varga completamente. mi esposa estaba sonriendo, viéndome cogerla y darle unas nalgadas fuertes mientras.

estuvo riquisimo sentir su panocha tan mojada por la leche del otro y ella movió sus caderas como loca, apretándome con los musculos por adentro. el tipo encima de mi esposa ya se estaba viniendo, agarrando sus tetas y llenándola otra vez de liquido. sin tomar un descanso, mi esposa se levantó y sacando la verga de su boca, le dije al grandote, ya más que listo, ""acuéstate, quiero más de ésta"" y se sentó encima de él.

ella tenía la panocha más mojada que nunca y agarró su magnífico pene con una mano y lo metió hasta que no entraba más. moviendo sus caderas, lo cogía con ganas, gimiendo y gritando todo el tiempo. esa escena nos puso a todos super calientes y los otros dos tipos empezaron a mamarla de nuevo. mi esposa agarró las dos vergas y las masturbaba al mismo tiempo.

yo estaba viendo mi esposa por atrás mientras esa verga grande la penetraba y saqué la mía de la morena y la puse en la entrada del culito de mi cachondita. con tanta excitación y tanto liquido, su culito me aceptaba con poca resistencia. sintiendo las dos vergas adentro y las dos en sus manos ella empezó a gritar aun más fuerte y tuvo el orgasmo más intenso que yo había visto nunca.

los dos tipos en sus manos no resistían más y se vinieron al mismo tiempo encima de sus tetas, mojándolas completamente. yo estaba volando en el cielo sintiendo su culo apretarme y esa verga en su panocha sobando la mía. sentí la grande empezar a palpitar adentro y me dí cuenta que se la estaba llenando de lechita otra vez.

eso fue todo para mí y me vine tan fuerte que por poco me desmayo. mi esposa se acostó y ví su panochita más roja que nunca, con toda la leche escurriendo por sus piernas y pompas. no resistí la tentación y la empecé a lamer lentamente, gozando el sabor y la sensación de sus labios y clítoris en mi boca..

mi lengua bailando encima del rayito, tuvo otro orgasmo, largo y profundo. la agarré en mis brazos, la besé por unos minutos y descansamos, los dos satisfechos.