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Tema: Con la amiga de mi tÃa
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07-ene-2008 #1
Comentarista de Relatos
- Fecha de Ingreso
- junio-2007
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Con la amiga de mi tÃa
Por razones de trabajo, mi tÃa salió de la ciudad por un poco más de dos semanas, me hablaba por teléfono todos los dÃas y en una de esas llamadas me comentó que su amiga Teresa iba a pasar unos dÃas en la casa, que habÃa tenido problemas con su esposo y que como no tenÃa ya dinero para pagar el hotel en que se hospedaba, le habÃa pedido alojamiento, por supuesto que yo no podÃa negarme.
Me llamó Teresa, a la que no conocÃa más que de nombre, preguntándome si me habÃa comentado algo mi tÃa, por supuesto le dije, cuando quieras llegar serás bienvenida. Como yo estaba trabajando, le pedà que llegara a mi oficina para que comiéramos por ahà y traerla posteriormente a la casa, asà lo hicimos.
Esa misma noche al regresar a casa, Teresa ya habÃa preparado la cena y mientras cenábamos me contó su triste situación con su esposo, a raÃz de la muerte de su único hijo, la relación se enfrió y de un tiempo a la fecha todo eran gritos y malos tratos, hasta que ella decidió salirse de su casa, con un poco de dinero, con la idea de buscar trabajo y un lugar para vivir, pero el tiempo estaba pasando y no encontraba ni uno ni otro.
Después de la plática cada quien se fue a su cuarto a dormir. Asà fueron las siguientes tres noches.
El primer sábado que pasó en la casa, le pedà que me acompañara a comprar la despensa y luego a comer, se vistió muy juvenil, unas mallas blancas, unas zapatillas y un blusón delgado de color marrón que apenas tapaban sus hermosas nalgas. Después de comer la invité al cine y regresamos a casa.
Ordenamos una pizza y abrimos unas cervezas, ella siguió con las confidencias de su matrimonio:
- Hay como envidio a tu tÃa.
- ¿Por qué?
- Pues por independiente, sabe gozar su solterÃa, tiene muchos pretendientes y se da el lujo de escoger al que le plazca.
- Pues si, es muy independiente.
- Y además guapa, se conserva como hace muchos años
- Pues si, eso dicen quienes la conocen.
- En cambio yo, eche a perder mi vida, me case muy joven, deje el trabajo y caà con alguien que no me valora.
- Pero ya estas en vÃas de liberarte ¿o no?
- Pues si, pero ahora es más difÃcil, no encuentro trabajo, el dinero se me está acabando y tengo que pedir a tu tÃa que me de alojamiento, es una pena.
- No te apenes, aquà tienes un lugar, sólo vivimos mi tÃa y yo, asà que no te preocupes.
- Si me preocupo, asà que solo voy a estar unos dÃas.
- Vamos, olvÃdate de esa preocupación.
- Y encima, me doy cuenta de que no tengo amigos, unas cuantas amigas y además me he puesto fea.
- Eso no es cierto, eres muy guapa y tienes muy buen cuerpo.
- ¿De veras? ¿Te parece que tengo buen cuerpo?
- Por supuesto ¿no te das cuenta de las miradas que atraes?
- ¿En serio? no, no me doy cuenta, ¿cómo me ven?
- Pues con... ¿cómo decirlo?, con deseo, con lujuria.
- Jajajajaja ¿En serio?
- Si, en serio, ¿No te diste cuenta cuando llegamos al cine?, venÃan atrás de nosotros unos jóvenes que no te quitaban la vista de encima.
- ¿Por qué no me dijiste?
- ¿Y que te iba a decir? ¿Qué te bajaras el blusón?
- Ah caray, ¿que me veÃan?
- Cuando Ãbamos subiendo las escaleras volteaban hacia arriba para verte por atrás
- ¿Qué se me ve algo?
- Pues si, se te transparentan las mallas.
- ¿Y que se ve?
- Me imagino que tu ropa interior
- ¿Te imaginas? ¿Tú no la viste?
- No, ¿como crees? además yo iba a un lado tuyo no atrás.
- Pues si verdad jajajajaja.
Se puso de pie y se levantó el blusón, dándose la vuelta:
- ¿Se nota la ropa interior?
- Pues si, si se nota.
- ¿Mucho?
- Toda.
- A ver dime si es grande o pequeña.
- Pues es más o menos pequeña, con tiritas de encaje en cada pierna y en la parte de arriba.
- Pues si, si se ve, ¿y que más?
- Ah no se que más.
- ¿Cómo? ¿Solo con ver la ropa interior se conforman los hombres?
- Bueno, me imagino que ellos veÃan algo más, no te he dicho que ellos estaban atrás de nosotros en las escaleras.
- ¿Si me subo a una silla se verá algo?
- No se, si quieres veo.
Acercó una silla y se subió a ella.
- ¿Qué se ve?
Me puse atrás de ella y me puse en cuclillas, levantando la cara hacia sus nalgas
- ¿Qué ves?
- Pues si se ve más.
- ¿Qué se ve?
- Pues desde aquà se ve que se te mete el calzón y se ve tu trasero más grande.
- ¿Nada más?
- Si nada más.
- ¿Y si hago como que camino? levanto una pierna.
¡Señor!, ¡lo que vi me puso a mil!
- ¿Qué ves?
- Pues si se ve algo más.
-¿Qué dime?
- Pues se transparenta tu ano y algunos vellos púbicos.
- ¿En serio?
- Si.
- Vaya, nunca hubiera pensado que eso pasara.
Se bajó de la silla y volvió a sentarse.
- ¿Oye y tu también me ves con morbo?
- Bueno, con morbo no, me gusta verte porque tienes un cuerpo bonito pero hasta ahÃ.
- ¿Te gusto?
- Si me agradas.
- No, pregunto si te gusto como mujer, como para acostarte conmigo.
- Pues no he pensado en eso, pero, lo que pasa es que yo tengo novia.
- ¿Y eso que? solo es una pregunta
- Bueno, si creo que si me gustarÃa acostarme contigo.
- Vale, vamos a hacerlo.
- ¿Hacer que?
- Acostarnos hombre, no es lo que quieres.
- No, no es lo que quiero, menos aquà en casa de mi tÃa.
- Ella no está, y no tiene porque enterarse ¿O si?
- Pues no, pero no me parece bien.
- Déjate de cosas, yo te gusto, tu me gustas y estamos solos ¿o no?
- Bien, si tu quieres, pero con una condición.
- ¿Cuál?
- Que nunca se entere mi tÃa.
- OlvÃdate de eso, ¿Cómo crees que yo le iba a decir que no cogà a su sobrino? Si te quiere como una madre.
Nos incorporamos y nos encaminamos a la parte de arriba, todavÃa no sabÃa en qué cuarto lo Ãbamos a hacer.
La deje pasar delante mió para admirar su culo mientras subÃa la escalera y ella sabiendo que ese era mi propósito me preguntó, estando arriba unos cuantos escalones
- ¿Asà se ve bien?
- Se ve espectacular.
- Y lo que vas a ver ahora.
Me llevó hasta su cuarto y entrando en él me abrazó, poniendo sus manos en mi nuca, era un poco más bajita que yo, pude sentir sus pechos en mi pecho, su lengua dentro de mi boca, besándome con desesperación.
Bajé mis manos para tocar sus nalgas por debajo del blusón, eran más grandes que las de mi tÃa y todavÃa duras.
Bajé el cierre de mi pantalón y saqué la verga que ya estaba muy hinchada y se lastimaba con las costuras, en cuanto la sintió a la altura de su vientre, bajo la mirada
- Vaya, que rica se ve desde aquÃ, ¿Me dejas tocarla?
- Es tuya Tere.
La tomó con una mano temblorosa, apretándola con urgencia, mientras me seguÃa besando.
Ya con ganas de no retrasar más lo que Ãbamos a hacer, le saqué el blusón, dejando al descubierto su tórax, dos preciosas chichis, redondas, tersas, con los pezones erectos por encima del brassier, bajé mi boca para besarlos y lengüetearlos, haciéndola temblar más.
Me senté en la cama para besar su pecho y su vientre, acariciando sus nalgas, le quité las mallas y quedó a mi vista una mata de vellos negrÃsimos que sobresalÃan del calzón por todas partes, lo que me excito muchÃsimo.
- Ya papi dámelo, dámelo, decÃa mientras oprimÃa mi cabeza contra su pecho
Me levanté y me quité la ropa mientras ella se quitaba lo demás y se acostaba en la cama.
Se abrió de piernas y abrió los brazos invitándome a acostarme encima de ella. Aunque hubiera querido retrasar más el momento, ante la urgencia que mostraba, me acomodé encima de ella, puse la verga en la entrada de su concha y la metà muy despacio, sintiéndola muy húmeda, mi verga entraba con mucha facilidad
No habÃa acabado de meterla toda cuando ya se habÃa venido, dando unos gemidos ahogados.
- mmmjjjj, mmmmmjjj, mmmmmmmmjjjjjj
- Ya ¿llegaste?
- Si mi amor, ¡Que rico!
- Si apenas estoy empezando
- No te preocupes, tú sigue asÃ
Y continué metiéndosela, haciéndola venir varias veces.
Le pedà que se pusiera encima de mi, cambiamos de posición y se metió la verga de una sola vez, cabalgándome como loca, sintiendo los huesos de su pelvis en la mÃa, lastimándome a cada salto, asà que la tomé de la cabeza y la agaché hacia mi, para que fuera yo el que se moviera, desde abajo.
Nuevamente se vino dos veces, mojándome las piernas y gritando más fuerte.
Se echó encima de mà exhausta, con la verga dentro.
- Papi, ya me cansé.
- Yo no.
- Entonces muévete tu.
- Es lo que he estado haciendo.
- Pues sigue asÃ.
- Asà ya no puedo.
- ¿Entonces?
- Voltéate
Se colocó en cuatro puntos y me puse atrás de ella, metiéndosela con fuerza y desesperación por la concha, hasta que me vine dentro de ella
- ¿Llegaste papi?
- Si.
- Que rico te sentÃ.
- ¿Si?
- ¿Hace cuanto que no hacÃas el amor?
- Hace varios meses. Le mentÃ.
- Yo tenÃa cerca de tres años
- ¿En serio?
-Si, mi esposo ya no me toca.
- Pero ¿No lo haces con alguien más?
- No, no me atrevo.
Nos dormimos juntos, desnudos y al dÃa siguiente:
- ¿Estas despierto?
- mmmmmmjjjjj
- Oye, despierta.
- ¿Qué pasa?
- ¿Qué hicimos?
- ¿Cómo que qué hicimos? ¿No te acuerdas?
- Si, si me acuerdo
- ¿Entonces?
- Es que no está bien, estoy abusando de la hospitalidad de tu tÃa.
- No te procures, me dijiste que no tenÃa porque enterarse.
- Si, si lo dije pero no está bien.
- Bueno, no te preocupes, nadie se lo va a decir.
- Si, pero me da pena contigo.
- ¿Conmigo? ¿Por qué?, a mi me gustó mucho.
- A mi también.
- Ves no pasa nada, venga vamos a ducharnos y luego a desayunar.
En la ducha se resistió un poco a mis besos pero aún asà nos acariciamos mutuamente, sin que me dejara meterle la verga, lo que me excitó mucho más.
Preparó el desayuno y casi no habló durante él. Terminado el desayuno le dije
- ¿Quieres que hagamos algo? ¿Quieres salir?
- No, estoy muy apenada.
- Vamos, ya quedamos que no pasa nada.
- Es que no puedo, tu eres el sobrino de mi mejor amiga, de la única amiga.
- OlvÃdalo, no tiene porque enterarse.
- Júrame que no le vas a decir.
- Te lo juro.
La abracé para darle ánimos y volverla a sentir me excitó, se me paró la verga inmediatamente, bajé mis manos para ponerlas en sus nalgas, y las metà dentro del pants que se habÃa puesto.
- No, ya no.
- ¿Por qué no? ¿No te gustó?
- Si mucho, pero no esta bien.
La seguà besando para vencer su resistencia hasta que dejó de negarse.
La llevé a la sala poco a poco hasta que nos tumbamos en un sillón, le saqué la ropa hasta quedar en ropa interior, me saqué la mÃa y me quedé frente a ella con la verga bien parada frente a su rostro, la tomé con una mano y se la acerqué a la cara. Ella entendió lo que querÃa y tomándola con una mano se la llevó a la boca, dándome una mamada de lujo.
Cuando sentà que iba a venirme, le saqué la verga y le dije:
- Me gustarÃa que lo hiciéramos de otro modo.
- ¿Cómo?
- Vamos a mi cuarto y te enseño.
Subimos la escalera desnudos y la metà al cuarto de mi tÃa, que ella no sabÃa que ese era. La acosté en la cama y volvimos a acariciarnos, me bajé hasta su concha y se la mamé, pasando mi lengua hasta su ano, haciéndola venir fuertemente. Le pedà que se volteara y bese toda su espalda hasta sus pies, entreteniéndome con su culo, pasándole la punta de la lengua recorriéndola hasta su concha, arqueándose ella para dejarme hacer.
Cuando sentà que estaba lista, abrà el buró para sacar un condón y un gel, me puse el condón.
- ¿Para que te pones eso?
- Por higiene.
- ¿Higiene? ¿Que me vas a hacer cochino? jajajaja
- Ahora vas a ver.
Me puse un poco de gel en los dedos y se los introduje en el culo, suavemente, en cÃrculos, abriéndolo poco a poco, metiendo el pulgar en su concha, ella se arqueaba, abriendo y cerrando el culo, abriendo las piernas más y más.
- ¿Lista?
- Si papi, lo que tu digas.
Puse la verga en la entrada del culo y empuje poco a poco hasta que estuvo toda adentro.
- Me duele un poco papi
- ¿Te molesta?
- No, lo que pasa es que nunca lo he hecho por ahÃ.
- Debe ser por eso, si te duele me dices.
- Si mi amor.
Empecé a mover poco a poco, sacándola y metiéndola, suavemente, lentamente
- Aaaayyyy, me duele.
- Mucho.
- No, un poquito.
- Ya va a pasar.
Seguà moviendo.
- Que rico papi, ya no duele.
- ¿Te gusta?
- Si es muy rico, asÃ, asssshhhh, asssshhhhhh.
Movà y movÃ, durante un buen rato hasta que se vino, apretando las nalgas muy rico, ese orgasmo le duró un buen tiempo en el que solo gemÃa.
- mmmjjjjjj, mmmmmjjjjjjj, mmmmmmmjjjjjjjj.
La dejé terminar y saqué la verga, me quité el condón y me acosté a un lado de ella con la verga a la altura de su cara.
Cuando se recuperó volteó el rostro y se topo con mi verga completamente parada.
- ¿No has llegado?
- No, te estoy esperando.
- Pero si yo si llegué.
- Si pero quiero que me ayudes a llegar.
- ¿Dime cómo papi?
- Con la boca.
- ¿En serio quieres eso?
- Si.
Tomó mi verga con una mano y se la metió en la boca, dándome una muy buena mamada hasta que exploté en su boca.
- mmmmm papi, ¿Sabes que nunca habÃa hecho nada de esto?
- ¿En serio?
- En serio, ¿Quien te ha enseñado?
- Pues ya ves, lo importante es si te ha gustado.
- Si me ha gustado mucho.
- Con eso basta.
Nos dimos otra ducha y salimos a comer. En la noche al regresar a casa volvimos a coger en su cuarto.
La historia se repitió hasta que regresó mi tÃa y como no podÃa coger con una ni otra en la casa, tuve que acudir a dos hoteles diferentes, hasta que Teresa decidió regresar con su esposo, manteniendo esta situación cerca de cuatro meses.
Teresa nunca volvió a llamarme, y en alguna ocasión mi tÃa me dijo.
- Que rara es Teresa verdad
- ¿Por qué?
- Pues porque me imaginé que iba a estar deprimida, preocupada, y nada, se le veÃa muy contenta, yo dirÃa que hasta feliz
- No se, lo que pasa es que yo no la conocÃa.
- Bueno debe ser porque le cayó bien la separación por un tiempo.
- Seguramente.
- Lo bueno es que ya se fue, a mi me urgÃa que recobráramos nuestra intimidad.
- A mi también.
- Además en el hotel ese ya me daba pena, una vez oà decir al recepcionista: ¿Otra vez?
- JajajajajaÚltima edición por boonne; 28-sep-2008 a las 10:20 Razón: Publicación
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30-sep-2008 #2
Comentarista de Relatos
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- 7
Re: Con la amiga de mi tia
Que ricas son las mujeres madura verdad? sou una mezcla de lujuria y pasion desbordante a mi me encantan. GRACIAS por tu gran relato
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30-sep-2008 #3
Re: Con la amiga de mi tia
una experiencia con una mujer mayor.. que delicia de relato...
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02-oct-2008 #4
Re: Con la amiga de mi tia
bien un buen relato que me gusto y me dejo con ganas de una buena tÃa con su amiga bueno felicidades por la suerte saludos
tequilas
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08-oct-2008 #5
Re: Con la amiga de mi tia
que buen relato me dejo ardiente, quesuerte amigo de tener a una tia de esas y que tambien le diste a su amiga. epero mas relatos de esa tÃa.
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21-oct-2008 #6
CrÃtico de Relatos
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Re: Con la amiga de mi tia
El relato es bueno, una mujer madura ademas separada da mucho mas placer.
Segun ella no habia probado varias formas de sexo, si le enseñastes bien ella te va a seguir buscando.
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27-oct-2008 #7
Comentarista de Relatos
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